jueves, 1 de marzo de 2018

VÉRTICE DE LA FOGAZA (1150 m)

LA FOGAZA (1150 m)

Inicio: Sabiñánigo pueblo
Desnivel; 400 m
Horario: 2h ida y vuelta
Distancia: 6 km ida y vuelta por el mismo camino
Treparriscos: Sergio y Santi

La Fogaza es un vértice geodésico ubicado en lo alto de un monte que separa la zona de Sabiñánigo Alto de Rapun.
Uno de esos puntos que, sin ser un conocido y estar poco visitado, merece la pena visitar aunque no goce de grandes vistas. No porque no sean majas sino por la boscosidad del terreno.
Ya conocia y está descrito en el blog el camino que baja hasta Rapun. Un PR que también se puede continuar y hacerlo circular hasta Sabiñánigo.
Son las 11 de la mañana cuando comenzamos a caminar desde Sabiñánigo Pueblo. A esta localidad (el origen del Sabiñánigo actual tras la construcción de la estación de tren) se accede por una carretera a 1 km de Sabiñánigo city (Se coge cerca de la estación de buses).
El punto de inicio de la ruta se encuentra junto a unos contenedores de basura a la salida del pueblo en dirección a la localidad vecina de Sasal. Cartel indicativo del PR que va hacia Rapun.

Empezamos a caminar, pasamos el barranquillo y seguimos por una pista durante 10 minutos. 


Después, siguiendo las marcas y postes del PR, la pista se convierte en sendero y se meterá en el bosque. Empezamos ya a ganar el desnivel, el camino es evidente y está muy trillado.
Más adelante veremos otro cartel indicando la ruta, no hay pérdida pero ahí veremos otro camino que parte hacia la derecha.

Llanearemos unos minutos hasta que después volvemos a ganar altura hasta alcanzar la línea de cresta. Pasamos un momento a la otra vertiente y el bosque se abre.
Es en este punto donde dejamos el camino que lleva hacia Rapun. Giramos a la derecha y en dirección oeste vamos a ir casi por el punto de la cresta sin meternos en el bosque. El día que fuimos había una camisa vieja colgada de un árbol justo en el punto donde nos desviamos del PR, no se si será alguna marca de espera de caza.


Al principio parece que hay trazas de alguna senda, muy difusa, pero, al cabo de pocos minutos llegaremos al inicio de una antigua pista muy borrada por los erizones. Sin embargo, se puede andar muy bien por ella.
Sin salirnos de ella, al poco iran apareciendo algunas señales viejas de coto de caza.
Justo cuando veamos que la vieja pista empieza a descender, nos debemos girar a la derecha y, sin camino, intuir los puntos por donde menos erizones y matorral haya para superar los 20 metros de desnivel aproximados que hay hasta la cresta.
Desde que salimos del camino principal habremos caminado unos 15 minutos.
Si hemos subido por el sitio correcto, veremos enseguida el vértice geodésico, un poco escondido, que corona el pico de la Fogaza. Como referencia, nosotros pasamos por un pequeño pedregal antes de llegar a la cresta.




Las vistas hacia el norte no son muy buenas debido a la vegetación pero hacia el sur y el este se divisan muy bien las cimas próximas del Prepirineo.

El retorno por el mismo camino.

CAMINATA ALMENDROS EN FLOR

III CAMINATA “FLORACIÓN DEL ALMENDRO”

Ayerbe 25-2-2018

25 km

Hacía ya unos años que algunos conocidos/as y amig@s con los que voy habitualmente a la montaña me hablaban de las andadas populares.
A lo largo del año hay muchas y en los puntos más variados que pueda haber en esta región nuestra. Sin embargo, ésta de los almendros me llamaba especialmente la atención por varios motivos, siendo uno de ellos el cariño que le tengo a esta tierra de Loarre desde hace años y , en especial, desde cuando tuve el gusto de trabajar como “stagiaire” (en francés queda muy bien está palabra para hablar de alumno en prácticas jeje) en el castillo de Loarre.
Tras hablar varios días y mirando a ver quien se anima, nos apuntamos Jorge y yo como es habitual y, nos acompañaran, Belen y Marian que se apuntaron también a la caminata. Citar que entre las dos caminatas (grande de 25 km y pequeña de 12 km) eramos un total de 1000 participantes.
No podía pasar de alto un párrafo dedicado para la organización. UN 10 SOBRESALIENTE, desde la primera señora que me ofreció un chocolate riquísimo al llegar al pabellon de Ayerbe hasta el señor que vendía los boletos para el sorteo posterior a la comida.
Por experiencia propia, por vivir en un pueblo donde se organiza una marcha cicloturista para más de 11000 ciclistas y por saber lo que es esto, me quito el sombrero por las horas de trabajo invertidas de todos los voluntarios: avituallamientos, comida, señalización...
Tras un desayuno servido por la organización, empezamos la andada sobre las 8 y media de la mañana.
Durante los primeros kilómetros de la ruta en dirección hacia el embalse de Navas es donde los almendros en flor se presentan en mayor cantidad. Aquí unas bellas estampas.




Poca agua en el embalse.


A los 8 km primer avituallamiento: bocatas, vino, cerveza, fruta... variado y rico.
Seguimos la marcha y nos vamos acercando hacia Loarre al cual llegamos entre el kilómetro 14 y 15 de la andada. Pasaremos por medio del pueblo. Ahí me llevo la sorpresa de cruzarme con varios conocidos de cuando estuve trabajando en el castillo y tras las charlas correspondientes seguimos para no perder el ritmo.

Salimos del pueblo y unos kilómetros después (en el 18 aprox) paramos a reponer fuerzas en el segundo avituallamiento.
Ya va quedando menos para el regreso hasta Ayerbe. Un poco después del avituallamiento emprenderemos un repecho (el más fuerte de la caminata) que nos dejará pronto en la localidad de Sarsamarcuello, la cual también atravesamos.

Tras dejar atras esta localidad descenderemos un poco y ya emprendemos la parte final hasta Ayerbe.
En los últimos kilómetros, muchos creo que ibamos ya más pendientes de la fideua que de otra cosa jeje.
Sobre las 2 y cuarto llegamos al arco de meta. Fotocall (o como se escriba) y a comer.

Todos los participantes en el pabellon.


Tiene buena pinta ummmm!!

Una buena jornada, buena compañía, gran ambiente y un precioso recorrido (casi al 100% por pista, muy poco asfalto)

Destacar también la presencia en el cielo de grupos de grullas emigrando hacia las tierras norteñas.

jueves, 8 de febrero de 2018

PASEOS POR AGÜERO Y ANIES EN UNA MAÑANA FRÍA DE FEBRERO

DOS PASEOS POR LA HOYA DE HUESCA:

-CIRCULAR A LOS MALLOS DE AGÜERO (55 min)
-SUBIDA A LA ERMITA DE LA PEÑA DE ANIÉS (55 min de subida y 50 min de bajada)

8-2-2018

A veces, una jornada matinal puede dar para mucho y siempre hay planes b para diversas circunstancias. Aquí os propongo dos paseos para cualquier persona o para hacer en familia. Son muy fáciles para todo el mundo y perfectas opciones para conocer algunos rincones del Prepirineo oscense no tan conocidos como otros cercanos como Loarre o Riglos.

La ruta circular a los Mallos de Agüero es un paseo con apenas un desnivel de 140 metros que lo ganas al principio si lo empiezas por la parte derecha. La vuelta llega al mismo sitio.
Para llegar al punto de inicio debemos, en Huesca, coger la carretera que va hacia Ayerbe. Tras pasar esta localidad ,al cabo de unos kilómetros y, habiendo entrado en la provincia de Zaragoza por la carretera unos minutos, veremos a la izda la indicación de Agüero. En pocos minutos llegaremos a la localidad. Justo, antes de entrar en ella, hay una carretera que va hacia la derecha con una indicación hacia una residencia. Nos metemos por ella y bordearemos por arriba el pueblo. Antes de volver a entrar en la localidad, habiendo hecho la carretera una U invertida, veremos unos paneles informativos y un ensanche donde dejar el coche. Este es el punto de inicio del paseo.
La ruta tiene unos 3 km y se hace muy facil de seguir. Solamente habrá que ir atentos en dos desvíos en los que los paneles han desaparecido.

Empezamos la ruta por la derecha. Enseguida empezamos a ganar el desnivel de la ruta pero de manera muy suave. Vamos a ir por la cara este de los mallos de Agüero hasta alcanzar una zona conocida como collado Pedro.
Llevamos 20 minutos caminando hasta este collado donde nos cruzamos una pista. 

Hay una señal enfrente, es el camino que lleva a Carcavilla. Nosotros giramos a la izda y empezamos a descender. Éste era uno de los cruces sin indicación anteriormente citados.
Descendemos por una trocha bordeando ahora por la cara norte a los mallos.
Al cabo de 12 minutos llegamos a una bifurcación. Giramos a la izquierda (En rojo en la foto) De frente hay una especie de depósito de agua y por ahí indica una señal el camino que se dirige hacia Villalangua. 

De aquí hasta el final de la ruta practicamente llanearemos el camino va bordeando los mallos, (algunas fotos chulas si miramos hacia ellos) . 


Dos puntos a resaltar antes de llegar al coche de nuevo: un mirador con vistas majas hacia la localidad y la Hoya, y un desvío hacia una cueva llamada de los “chitanos” (panel informativo).
El recorrido circular lo completaremos en algo menos de 1 hora.

Tras este primer paseo por Agüero, os describo la segunda excursión realizada.
La ermita de la Virgen de la Peña de Anies (el camino desde el castillo de Loarre a la ermita está ya descrito en el blog) es un eremitorio ubicado en un roquedo sobre la localidad de Anies entre Loarre y Bolea. Se trata de un eremitorio que podría datar del siglo XVII o del S.XVIII aunque seguramente tendría un origen románico segun atestiguan algunos detalles.
Como ya he citado, se puede acceder a él por un bonito trayecto desde las inmediaciones del castillo de Loarre. A continuación os detallo la subida desde la misma localidad de Anies. Tiene un desnivel aproximado de 350 metros.
Para llegar al punto de inicio, llegaremos a esta localidad y pasaremos todo el pueblo por su calle principal. Al salir de ella seguiremos con el coche y veremos dos caminos hormigonados. En el de la derecha hay un cartel del PR HU 109 por el que vamos a subir hasta la ermita. Un poco después en un ensanche dejaremos el coche a la derecha.
Empezamos a caminar por la pista de tierra (hay un pequeño tramo que está hormigonado) durante 10 minutos hasta que veremos un desvío indicado a la derecha. 

Nos meteremos en el bosque. La nieve hará pronto acto de presencia. Con las temperaturas gélidas que tenemos estos días le costará que se vaya algunas jornadas después de las nevadas recientes.
Tras unos minutos de subida por el bosque y esquivando alguna rama que debe haber caido estos dias por el viento reinante volvemos a coincidir con la pista. La cruzamos y justo enfrente, indicado con balizas blancas y amarillas, sigue el camino que va atajando la pista.

Un poco antes de alcanzar la media hora desde el inicio, volvemos a llegar a la pista. Seguimos ahora por ella siguiendo las indicaciones del PR. 

Seguimos 10 minutos en ascenso hasta llegar al último desvío. 

Giramos a la izquierda y empezamos a ganar el desnivel que nos queda hasta la ermita por un camino empedrado y por medio de escalones que nos hará llegar justo a la parte superior de la zona donde está ubicada la ermita de la Peña.

La nieve le da un encanto especial hoy a este territorio donde el buitre es el auténtico protagonista.
Vistas muy chulas.




Tras un merecido almuerzo, volvemos sobre nuestros pasos hasta el primer desvío y de ahí nos bajaremos por la pista hasta el coche.

Un buen rincón para venir en familia y para conocerlo. En algunas fechas, hay visitas guiadas por la misma empresa encargada de la gestión del Castillo de Loarre.

lunes, 5 de febrero de 2018

VALLE DE LA RIPERA CON RAQUETAS

RAQUETAS POR EL VALLE DE LA RIPERA

3-2-2018

Treparriscos: Santi, Josema, Belen y Manuel
Horario: a ritmo muy tranquilo 2h 40 de ida y 1h 50 de vuelta sin contar las paradas.
Desnivel: 500 m aprox 16 km entre ida y vuelta por el mismo sitio.
Punto de inicio: parking de area recreativa un poco más arriba de Panticosa pueblo.

Hace días que hablaba con Josema de organizar una escapada que hacía muchos días que no nos juntábamos, tras pensar en varios sitios y ver la meteo que se avecinaba (imposible aguantar todo el weekend sin hacer nada) nos decántamos por ir a raquetear al valle de la Ripera, un valle cercano y a su vez me sirvió para tacharlo de la agenda porque no lo había visitado hasta la fecha.
Tras un cafe en Sabiñánigo con él y dos amigos suyos (Belen y Manuel) los cuales conocí ese día (da gusto ir con gente así a la montaña) nos cogemos el coche y nos dirigimos hacia las tierras de Panticosa.
El valle de la Ripera es una de esas joyas que en cualquier fecha merece la pena una visita y, pese a estar muy a mano, sirve para descongestionarse de otras rutas y lugares donde el hormigon de Aramon hace que especialmente en sábados no se disfrute de la montaña.
Para llegar al punto de inicio debemos coger en Panticosa la carretera que sube al balneario y un kilómetro arriba abajo después de pasar el pueblo debemos ir atentos para ver una pista hormigonada a la derecha que desciende en dirección al rio. Como referencia sirva un panel blanco y verde claro al inicio de la pista de la reserva de la biosfera Ordesa-Viñamala. Un poco después de cruzar el río llegaremos a un parking junto a un area recreativa donde dejaremos el coche.
Son las 9 y media cuando empezamos a caminar por la pista que tiene una barrera y nos va a ir metiendo hacia el valle que queremos visitar. De momento toca llevar las raquetas y esquís encima.
Tras unas primeras lazadas ganando altura por la pista se nos abriran las vistas hacia el este. Empezamos a ver hacia donde iremos y justo enfrente se distingue el valle de Yenefrito y su característico puntón del “dedo” por donde los treparriscos tenemos varios rincones pendientes.


 (ay ibon de catieras que ganas tengo de conocerte, y no solo yo...!! próxima vez iremos por ahí)
Seguimos caminando por la pista, pasaremos unos barranquillos y cuando llevamos una hora más o menos llegaremos a un puente que cruza el barranco que baja de Yenefrito. Aquí nos calzaremos las raquetas que ya la nieve ha hecho, por fin, acto de presencia.


Tras cruzar el puente, la pista da un giro hacia el sur y ya nos vamos claramente adentrando en el valle de la Ripera. Vamos ganando altura muy suavemente y las vistas, pese a que se nos ha puesto a nevar, empiezan a ser maravillosas. El valle de la Ripera tiene la forma bien definida en U como característica de que en tiempos pasados una lengua glaciar y la erosion lo fueron moldeando al igual que hermanos cercanos como Ordesa, Otal, Ordiso y muchos más.


Dejaremos a nuestra izquierda más adelante el primer refugio que veremos. Es el refugio de la Ripera.
Tras pasarlo, pocos minutos después, la pista nos pasa por un puente a la otra vertiente del valle y seguimos progresando por ahí.
Al cabo de un rato, pasaremos al lado del refugio de Cantal, en el cual pararemos a comer a la vuelta.

La visibilidad para hacer fotos es algo justa pero el día es perfecto para disfrutar de este paraje. Solamente una moto de nieve nos interrumpió en algun momento, no sólo a nosotros sino tambien a algún grupo de sarrios que nos miraba como forasteros que acechan su morada.

Algunas fotos más de la rutas:










Seguimos con las raquetas unos 20 minutos más hasta la cabecera del valle donde la pista ya empieza a ganar más altura y gira hacia el oeste para emprender la subida hacia el collado verde y el ibon de Sabocos, por ahi se podría también volver a Panticosa completando una gran circular. Sin embargo, tampoco está el día para hacer grandes aventurillas por la montaña.
Tras las fotos de rigor, volvemos hacia el refugio anteriormente citados donde tras una comida agradable refugiados un ratillo de la nieve, emprenderemos la marcha por el mismo camino por el que hemos venido.

Ruta ideal para iniciarse en el mundo de las raquetas y , a su vez, conocer uno de esos parajes cercanos y bellos lejano de las pistas de esquí.